Con la contundencia de los trazos, el sonar de un lienzo que dialoga en el proceso de su preparación con toda la frescura, los pinceles y la materia invaden ese plano llevados para plasmar la búsqueda y el encuentro del ser humano, surge así una alquimia que se convierte en la expresión que se nutre de nuestra cultura, de los sonidos armoniosos, de un baile cadencioso del estruendo de las trompetas o percusiones que el espectador vive y guarda en su memoria y lo lleva a la imaginación a la interpretación transformando la materia. Considerando que son factores ineludibles de nuestra identidad.

 ABORDO ESTOS TEMAS COMO LA INCLUSIÓN DE MÚSICA, DEL ESPECTÁCULO,  POR SUS ALCANCES COMO UN ELEMENTO DE COHESION SOCIAL, POR SER PARTE DE NUESTRA CULTURA COMO PUNTO DE PARTIDA EN SUS DIFERENTES MANIFESTACIONES,  DANDO OPORTUNIDAD A INTEGRAR EXPRESIONES CON PERSONAJES INMERSOS EN UNA EJECUCIÓN DANCÍSTICA, ENRIQUECIDOS CON LA SONORIDAD SUTIL Y CADENCIOSA. LA LECTURA DE LA OBRA NOS DA UN VELO DE ABSTRACCIÓN Y FIGURACIÓN, DONDE LOS ESPACIOS DEFINEN EL COLOR, LAS FORMAS CON RITMOS CONSTANTES QUE SURGEN DE NOTAS MUSICALES.  LA INSINUACIÓN, LA CONNOTACION SON PARTE  IMPORTANTE DE LA MANIFESTACION QUE SURGE EN CADA PRODUCCIÓN Y ASÍ CREAR ESE PUENTE CREATIVO ENTRE EL ARTISTA Y EL ESPECTADOR.