INVENCIÓN FRESCA, RICA EN FORMAS Y COLOR

Dalia Monroy estudió en la Escuela Nacional de Pintura y Escultura La Esmeralda, continuó su formación en Inglaterra y en Yugoslavia, y  menciona en su curriculum una serie de exposiciones colectivas e individuales, sin embargo, al contemplar su obra, se adquiere la convicción de que la pintura brotan ella en forma natural, bajo la forma de invenciones que poco deben a modelos ajenos.

Es posible que la acumulación de cuadrados irregulares algo se deba a algunos de Paul Klee, y que Tamayo no se halle ausente en el dramatismo de las formas que asemejan animales forjados por la imaginación en una lucha cósmica, pero a parte de estos lícitos contactos con grandes artistas de este siglo, que responden a su propio temperamento, en Dalia Monroy todo es imaginación fantástica, invención fresca, creación rica en formas y en color cuyas raíces tal vez provengan de un parado inmemorial.

Rica en materia, con formas que incitan a la aventura del pensamiento y de la interpretación – particularmente en la serie de números mayas – no exenta de voluptuosidad y de misterio, la obra de esta artista bien merece la acogida, plena de simpatía y cordialidad, que seguramente le tributará quien mire con atención su pintura,

Antonio Rodríguez
Galería José María Velasco, INBA  1988